Una de las tareas fundamentales de los administradores de fincas en Alcobendas es lidiar con vecinos que ponen problemas para pagar derramas, en algunos casos por imposibilidad ante una mala situación económica, pero también por simple rebeldía de no financiar una obra con la que no se está de acuerdo.

En Administraciones Vadillo, S.L. sabemos por experiencia que la mayoría de vecinos no quiere ni oír hablar de derramas, a pesar de que muchas veces implican trabajos y obras totalmente necesarias para garantizar la viabilidad o uso de los edificios. Por ello queremos aprovechar las siguientes líneas para describir algunos de los casos más típicos de obras en comunidades de propietarios que implican necesariamente el pago de derramas, siempre y cuando, claro está, sea aprobada la obra por mayoría simple en una junta de propietarios convocada para ese asunto.

Así las cosas, la rehabilitación de y pintura de las fachadas en edificios antiguos es uno de los casos más habituales, al igual que la  impermeabilización de los tejados y las cubiertas, por su mal estado y el paso del tiempo en edificaciones con muchos años. Hay que tener en cuenta que los desperfectos en viviendas por goteras o humedades provocados por deficiencias en elementos comunitarios son responsabilidad de la propia comunidad, por lo que siempre es mejor solucionar el problema desde la raíz.

Por supuesto, un caso típico que afrontamos los administradores de fincas en Alcobendas es la instalación, montaje o reparación de ascensores, que también implican pagos de derramas si no hay dinero en la caja comunitaria, así como trabajos en el alcantarillado, reformas en el portal, desatranco de tuberías, cambio de las puertas, reparaciones de bajantes o trabajos para poder superar la ITE, entre otros, que implican pago de derramas.